Consejos de uso e información sobre su sonda
La sonda de nieve 240 o 280 es un dispositivo de rescate destinado a situaciones de emergencia.
No evita que se produzcan avalanchas. Las avalanchas pueden ser mortales, independientemente del equipo utilizado.
Llevar una sonda de nieve no debe incitarle a asumir riesgos adicionales. Es imprescindible contar con formación en rescate en avalanchas y ser capaz de actuar con autonomía antes de salir de las rutas señalizadas.
Su sonda de nieve debe complementarse con el equipo habitual de rescate y seguridad para avalanchas: lleve siempre consigo un dispositivo de búsqueda de víctimas de avalanchas (DVA) y una pala al practicar fuera de pista.
Para montar la sonda, se recomienda lanzarla hacia abajo y, a continuación, tirar de la etiqueta de tela hasta que el mecanismo de fijación quede bloqueado. Es aconsejable bloquear la sonda al menos en el segundo punto de fijación.
Para rescatar a una víctima, se aconseja sondear perpendicularmente al suelo. Es preferible realizar el sondeo con ambas manos y llevando guantes. Se recomienda sondear siguiendo un patrón en espiral, con una separación de unos 25 cm, hasta localizar a la víctima.


