Reemplazo inmediato: una necesidad después de un golpe
La regla de oro para los cascos de bicicleta es clara: tras un impacto, incluso uno leve sin daños aparentes, el casco debe reemplazarse inmediatamente.
¿Por qué? Durante un impacto, la estructura interna del casco está diseñada para absorber la energía deformándose o agrietándose. Esta deformación, aunque sea invisible desde el exterior, significa que el casco ha cumplido su función y ya no podrá ofrecer el mismo nivel de protección en un futuro impacto.
¿Incluso sin daños visibles? Sí. Los daños internos pueden ser imperceptibles a simple vista. Confiar en un casco que ya ha resistido un impacto, incluso uno leve, es un riesgo inaceptable para la seguridad de su hijo.