Uso y mantenimiento de su casco
El mantenimiento adecuado de tu casco es esencial para prolongar su vida útil, reducir su impacto ambiental y garantizar tu seguridad.
Limpieza regular y suave:
Después de cada paseo, limpia el exterior del casco con un paño suave y húmedo para eliminar el polvo, el barro o los insectos.
Tras el invierno, lava el casco con agua tibia y jabón suave. Frota suavemente la carcasa exterior y las correas. El acolchado interior también se puede lavar a mano con agua tibia y jabón. Sin embargo, evita usar detergentes o limpiadores químicos. Evita también el lado abrasivo de la esponja para no rayar el casco.
Secado al aire:
Después de limpiarlo, deja que el casco se seque al aire o límpialo con un paño suave. Sin embargo, evita colocarlo cerca de un radiador o cualquier otra fuente de calor directa (como un radiador) para acelerar el secado, ya que el calor excesivo puede deformar los materiales del casco.
Almacenamiento adecuado:
Finalmente, guarda el casco en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa. Un armario o estante es ideal. Evite las fuentes de calor excesivo (> 50 °C, como la bandeja trasera o el balcón de un coche), los rayos UV del sol y el frío invernal.
